"Decidí hacerme amiga del fantasma": en Japón las casas encantadas se han convertido en la obsesión de los cazadores de gangas
Ryua vive en un pequeño apartamento del barrio de Setagaya, en Tokio, por el que debería estar pagando un alquiler de 62.000 yenes, alrededor de 350 euros. Ese es el precio de mercado. Ella en realidad paga 45.000 yenes, un 30% menos. Algo parecido le pasa a Diane Tincher, una…
Leer en Xataka →